10 de febrero, Día del Internet Seguro: claves de ciberseguridad para proteger tu información en línea

Comparte:

Cada 10 de febrero se conmemora el Día del Internet Seguro (Safer Internet Day), una iniciativa global que invita a los usuarios a reflexionar sobre la forma en que utilizamos la tecnología. En un mundo cada vez más conectado, la seguridad digital ha dejado de ser un tema exclusivo de especialistas o de áreas técnicas.

Hoy, la ciberseguridad es una práctica cotidiana que se construye a partir de decisiones y hábitos en el entorno digital, como, por ejemplo, las páginas que visitamos, el nivel de seguridad de nuestras contraseñas o la información que compartimos, acciones directamente relacionadas con la confianza, la convivencia y la responsabilidad compartida en Internet.

En una sociedad hiperconectada, donde nos informamos, socializamos, estudiamos y trabajamos en línea, disfrutamos de los beneficios de la inmediatez y el acceso constante a la información. Sin embargo, la falta de buenos hábitos de seguridad digital nos expone a riesgos que no siempre son evidentes a simple vista, como el phishing, el robo de identidad, el malware, los fraudes financieros o el ciberacoso, entre otros.

El objetivo del Día del Internet Seguro es generar conciencia y promover un uso responsable, respetuoso y consciente de Internet. Para ello, no es necesario ser expertos en tecnología, sino aprovechar de manera informada los recursos y herramientas que la propia tecnología ofrece para proteger nuestra información, cuidar nuestra identidad digital y reducir los riesgos asociados al uso cotidiano de los entornos en línea.

Los riesgos digitales más comunes y cómo protegerte en Internet

La ciberseguridad no es una amenaza lejana ni un concepto abstracto, forma parte de situaciones cotidianas que muchos usuarios enfrentan sin notarlo. Desde el correo electrónico hasta las redes sociales y las aplicaciones móviles, los riesgos digitales suelen presentarse de manera sutil, aprovechando la rutina, la confianza o el descuido.

Estos son algunos ejemplos frecuentes que muestran cómo una mala práctica puede convertirse en un problema real:

  • Un correo que parece del banco y pide “verificar datos” con urgencia. El enlace luce legítimo, pero dirige a un sitio falso, diseñado para robar credenciales.
  • Una red social hackeada porque la contraseña era débil o se reutilizó en varios servicios.
  • Una aplicación gratuita que solicita más permisos de los necesarios y termina recolectando información personal.
  • Mensajes ofensivos o amenazas en línea, que pueden escalar en casos de ciberacoso, especialmente entre niñas, niños y adolescentes.
 

Estos ejemplos muestran que los ataques no siempre son sofisticados: muchas veces se aprovechan de la prisa, la confianza o el desconocimiento del usuario. ¿Te identificas con alguno de estos casos?

Guía rápida de buenas prácticas de ciberseguridad para navegar más seguro

Entre las recomendaciones clave para construir un Internet más seguro se encuentran prácticas simples, pero altamente efectivas. A continuación, te enlistamos unas cuantas, para que las tomes en cuenta. Recuerda que la prevención está al alcance de todos, empieza con pequeñas decisiones cotidianas y adoptando hábitos básicos para reducir significativamente riesgos.

Algunas buenas prácticas son:

  1. Contraseñas fuertes y autenticación multifactorial: Una contraseña robusta debe ser larga, única y combinar letras, números y símbolos. Usar un gestor de contraseñas puede facilitar esta tarea. Además, activar la autenticación multifactorial (MFA) agrega una capa extra de seguridad, incluso si la contraseña se ve comprometida.
  2. Desconfiar antes de hacer clic: Correos, mensajes o enlaces inesperados deben levantar alertas. Errores ortográficos, direcciones sospechosas o mensajes alarmistas suelen ser señales de phishing. Ante la duda, no hagas clic y verifica por otros canales.
  3. Mantener sistemas y aplicaciones actualizados: Las actualizaciones no solo agregan funciones, si no que corrigen vulnerabilidades de seguridad. Postergarlas deja la puerta abierta a ataques conocidos.
  4. Cuidar la información personal: Evita compartir datos sensibles como números de identificación, contraseñas o información bancaria, en sitios no verificados o redes públicas.
  5. Fomentar el respeto y la convivencia digital: La seguridad también es social. Promover un trato respetuoso, denunciar conductas abusivas y educar sobre el impacto de nuestras acciones en línea ayuda a construir un entorno digital más sano.

Ciberseguridad: un compromiso de todos

El Día del Internet Seguro no está dirigido únicamente a especialistas en tecnología, sino también a usuarios, empresas e instituciones públicas. Recuerda que la ciberseguridad es una responsabilidad compartida y todos tienen un papel clave en ella. Cada acción suma: desde campañas de concientización, hasta políticas de seguridad y educación digital.

Para las organizaciones, esto implica proteger los datos de clientes y empleados. Para las familias, acompañar y orientar a los más jóvenes en su vida digital. Para cada usuario, informarse y actuar con criterio.

La ciberseguridad o seguridad digital no depende de una sola herramienta ni de una fecha en el calendario. Es el resultado de decisiones diarias: una contraseña mejor elegida, un clic evitado a tiempo, una actualización instalada.

Este 10 de febrero, el mensaje es claro: “Juntos podemos hacer de Internet un espacio más seguro para todos.” En el mundo digital, cuidarnos también es cuidar a los demás.